lunes, 27 de septiembre de 2010

La huella ecológica de un viaje en avión


Todas nuestras acciones, empezando por respirar, tienen un impacto sobre el medio ambiente. Producir alimentos, desplazarse, vestirse, tener una casa o calentarse repercuten en lo que nos rodea, porque para hacerlo necesitamos extraer minerales, quemar combustibles u ocupar terrenos para hacer casas, carreteras y cultivos. Este impacto no tiene por qué ser malo en sí mismo: el resto de animales y plantas también lo provocan e incluso algunas veces el impacto que ocasiona una especie permite a otra sobrevivir.
Es inevitable, pues, que todos los seres vivos dejemos una huella ecológica, concepto que resume las repercusiones de nuestra actividad sobre el medio ambiente. Pero la actividad de un habitante de Perú, por ejemplo, tiene un impacto distinto de la de un habitante de Canadá, con un consumo mucho más elevado (más comida, más petróleo, más agua, más terreno, más objetos, más de todo). La huella ecológica de un peruano, pues, será menor.
Algunas de nuestras acciones, evidentemente, tienen un impacto más elevado que otras. Uno de los ejemplos que se dan a menudo es el de viajar en avión, uno de los gastos energéticos más altos que podemos hacer. Para entenderlo, veamos qué impacto ambiental tiene un vuelo en una compañía regular desde Barcelona a Sevilla en un avión de tamaño normal, como un Airbus A-320. La distancia entre los dos aeropuertos es de 908km, y si hacemos el vuelo de ida y vuelta podemos calcular que el viaje significará una liberación en la atmósfera de 0,542 toneladas de CO2 por cada pasajero. Esta media tonelada por viajero ocupa el volumen de dos autobuses de dos pisos (a una presión de una atmósfera y 15º de temperatura), un dato bastante espectacular pero que no nos ayuda mucho a saber lo que representa. Es más fácil entender lo que significa media tonelada de CO2 si sabemos que eso es lo que emite un europeo medio para alimentarse, calentarse, desplazarse y vestirse durante un poco más de dos semanas. En el caso de un ciudadano de los EEUU, esta cantidad de CO2 la emite en una sola semana, y un indio lo hace... en un año. Media tonelada de CO2 también es lo que se genera al producir 2.350 kg de patatas, 600 kg de pan o 50 kg de carne de ternera.
Por último, si el viaje lo hubiéramos hecho en tren, emitiendo la misma cantidad de CO2 podríamos haber viajado 8 veces de Barcelona a Copenhague, que queda un poco más lejos que Sevilla.
¿Hasta qué punto es necesario viajar en avión? Bueno, eso depende de las prioridades de cada cual, pero en todo caso debemos tener en cuenta que nuestras acciones cotidianas tienen consecuencias y que, como mínimo, tenemos el deber de saber cuáles son. 

Fuentes:
  1. Definición de huella ecológica: http://es.wikipedia.org/wiki/Huella_ecol%C3%B3gica
  2. Web para calcular emisiones de CO2 en la atmósfera: http://carbonfund.org/index.php?option=com_zoo&task=item&item_id=4&Itemid=216
  3. Web para visualizar sobre un mapa de Londres lo que significa cualquier cantidad de CO2:  http://carbonquilt.org/gallery/images
  4. Algunos ejemplos de acciones que emiten una tonelada de CO2 en la atmósfera: http://blogs.elpais.com/eco-lab/2010/04/una-tonelada-de-co2.html
 

1 comentario:

  1. Que no son 0.54 toneladas de CO2 por pasajero. Lo que yo contamino es el valor absoluto que echa el avión. Esas 0.54 toneladas las calcula con un determinado modelo de avión y dando por sentado que este irá lleno de gente. Si el avión no va completo, entonces emitiría mas!!?? Me da igual si el avión van 2, 10, o 200 personas, lo importante es que hay una maquina, un aparato echando al aire 30 toneladas de CO2 en ese trayecto. Los valores medios en este caso son absurdos, porque no hay ninguna persona echando individualmente ese valor.

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