domingo, 26 de diciembre de 2010

El mundo sin nosotros

 
¿Qué pasaría si, de repente, la humanidad desapareciera pero todo lo que hemos construido y producido siguiera aquí? ¿Cuánto tiempo necesitaría el planeta para borrar definitivamente la huella que hemos dejado sobre su superficie? Si nadie controlara los residuos que hemos generado, ¿podría haber algún accidente desastroso? Estas son algunas de las preguntas que se hace el periodista Alan Weisman en El mundo sin nosotros, un libro de divulgación científica que explica cómo se irían hundiendo las casas y ciudades, cómo la naturaleza reocuparía los espacios que actualmente están cubiertos de cemento y asfalto, qué pasaría con las centrales nucleares y los depósitos de residuos nucleares o qué especies de animales y plantas saldrían perjudicadas con nuestra extinción y cuáles se beneficiarían de ella.
Algunas pistas: el planeta necesitaría 100.000 años para volver a los niveles de CO2 que tenía antes de nuestra llegada; harían falta 35.000 años para que el suelo quedara libre del plomo que se ha ido depositando durante la era industrial; sin cables de alta tensión, torres acristaladas y el resto de peligros causados por los humanos, cada año sobrevivirían mil millones de pájaros más; si todos los mecanismos que usamos para drenar el subsuelo de las ciudades se pararan, en pocos días las calles se hundirían. Y las casas, ¿cuántos años tardarían en hundirse? ¿Y las ciudades en desaparecer sin dejar rastro? Para saberlo, hay que leer el libro.
Fuentes:
  1. El mundo sin nosotros: http://www.terra.org/articulos/art02009.html
  2. Ejemplos extraídos del libro: http://www.worldwithoutus.com/did_you_know.html
  3.     
       

domingo, 19 de diciembre de 2010

Corrupción pública y corrupción privada

 
                                                                                                Oriol Bosch
El pasado 9 de diciembre se celebró el Día Internacional contra la Corrupción. Coincidiendo con esta fecha, la Oficina Antifraude de Cataluña publicó la encuesta La corrupción en Cataluña: percepciones y actitudes ciudadanas. Es la primera vez que se publica un trabajo tan completo en Cataluña, y en él pueden encontrarse datos muy interesantes. Una de las cosas que más llama la atención de esta encuesta es que los ciudadanos se muestran muy intransigentes con la corrupción política pero bastante más permisivos con la corrupción empresarial y la pequeña corrupción de cada día. Por ejemplo, el 85% de los encuestados creen que la corrupción está bastante o muy extendida en los partidos políticos y un 21,7% dice que el motivo principal que lleva a alguien a presentar-se a un cargo político es el enriquecimiento personal, pero en cambio sólo un 57% de la población considera que el hecho de que un médico de la sanidad pública haga un viaje pagado por un laboratorio farmacéutico es una conducta corrupta. En la misma línea, el 59,4% cree que, en casos de corrupción entre la administración pública y la empresa privada, el principal responsable es la administración. Además, por desgracia, los ciudadanos perciben que la lucha por la transparencia es inútil: un 44% cree que la corrupción es inevitable y un 74% piensa que todos tenemos un precio. ¿Lo tenemos?

Fuentes:
  1. Día Internacional contra la Corrupción: http://www.un.org/depts/dhl/spanish/events/anti_corruption/index.html
  2. Oficina Antifrau de Catalunya: http://www.antifrau.cat/es.html
  3. Encuesta La corrupción en Cataluña: percepciones y actitudes ciudadanas: http://www.antifrau.cat/es/destacadosesp/224-presentacio-de-la-primera-enquesta-sobre-les-actituds-i-la-percepcio-ciutadana-davant-la-corrupcio-a-catalunya.html

domingo, 12 de diciembre de 2010

La Segunda Guerra Mundial todavía no ha terminado

 
Normalmente los libros de historia dicen que la Segunda Guerra Mundial terminó el 2 de septiembre de 1945, el día que los japoneses firmaron el documento de rendición ante los aliados. También hay quien afirma que fue el 14 de agosto, el día que se rindieron, aunque todavía pasaran un par de semanas antes de que el tratado de rendición estuviera redactado y firmado. Para los soviéticos, en cambio, la guerra terminó el 9 de mayo de 1945, el Día de la Victoria en la URSS. Y existen muchas más fechas: el 8 de mayo, el día que los aliados celebraron el Día de la Victoria en Europa, el 12 de mayo, cuando los últimos soldados alemanes se rindieron en Praga, el 9 de septiembre, cuando los últimos soldados japoneses se rindieron en China...
En la mayoría de guerras pasa lo mismo: una cosa es el día que terminan los combates, otra la firma de los tratados de paz y otra el fin real de los combates más allá de lo que digan los estados mayores de los ejércitos. Y escoger una de estas fechas como la principal, la que saldrá en los libros de historia, no deja de ser una convención.
Pero en el caso de la Segunda Guerra Mundial hay que añadir otra complicación: aunque parezca mentira, Rusia y Japón todavía no han firmado la paz y, por lo tanto, jurídicamente la Segunda Guerra Mundial todavía no ha terminado. Los hechos son los siguientes: en agosto de 1945 las tropas soviéticas ocuparon el archipiélago de las Kuriles, al norte de Japón, que actualmente forma parte de la provincia (oblast) de Sajalín de la Federación Rusa. Estas islas habían sido cedidas a Japón en 1875 pero durante la conferencia de Yalta en la que EEUU y la URSS se repartieron el mundo se decidió que estas islas formaran parte del botín de los soviéticos. Más tarde, la cosa se complica. En 1951 los japoneses renuncian formalmente a las islas en el tratado de paz de San Francisco, pero como los soviéticos no firman el tratado, Japón se desdice cinco años más tarde y reclama el archipiélago, que recibe el nombre de "territorios del Norte". Desde entonces ha habido muchos intentos de firmar un tratado entre los dos países que marcara el final jurídico de la guerra y atribuyera las islas a uno u otro, pero sin resultados. Con la desaparición de la URSS ni Yeltsin ni Putin no han cambiado de idea, y el problema de las Kuriles parece que va para largo.
Es penoso que dos países no puedan sentarse en una mesa para evitar empezar una guerra, pero todavía es más penoso que no puedan sentarse a negociar para terminarla. 

Fuentes:
  1. Mapa de las islas Kuriles: http://www.lib.utexas.edu/maps/middle_east_and_asia/japan_ussr_rel88.jpg
  2. La disputa de las islas Kuriles: http://www1.american.edu/ted/ice/kurile.htm
  3. Los territorios del Norte (versión japonesa): http://www.mofa.go.jp/region/europe/russia/territory/
  4. Documental sobre la disputa (26 min): http://www.forcedmigration.org/video/chishima/media/
 

domingo, 5 de diciembre de 2010

Los gobiernos dan datos


Los gobiernos y las administraciones generan y tienen acceso a grandes cantidades de datos de interés general. Algunos (pocos) hay que mantenerlos en secreto por motivos de seguridad pero la gran mayoría deberían ser de dominio público: como el resto de bienes gestionados por la administración, pertenecen a los ciudadanos. Por desgracia esto no es muy usual, ya sea por la dificultad de hacer pública toda esta información o por la reticencia de las administraciones a compartirla.
Pero las nuevas tecnologías han facilitado tanto este proceso que ya no hay excusas para no publicar todo aquello que debería ser publicado para mejorar la transparencia de la gestión pública y acabar con el secretismo. Algunas administraciones se han sumado al movimiento Open Data, una filosofía que apuesta precisamente por dar publicidad a todo este material de la forma más accesible posible. Uno de los pioneros es el gobierno británico, y en el Estado español las administraciones de Asturias, País Vasco y Cataluña se han sumado recientemente. En sus webs se publican gran cantidad de datos estadísticos, demográficos, de tráfico, meteorológicos, cartográficos, etc. en formatos reutilizables para que cualquier ciudadano o asociación pueda acceder a ellos.
Pero no es suficiente con publicar todo este material, hay que analizarlo, separar el grano de la paja y, finalmente, divulgarlo. Nadamos en un inmenso mar de datos, y esto sólo es el principio de una tendencia que va a más, por lo que hay que inventar nuevas maneras de asimilar tanta información. Para convertir todo esto en algo útil muchas administraciones están promoviendo concursos para crear aplicaciones de software que nos ayuden a navegar entre tanta información. Un buen ejemplo es Apps for Development, una iniciativa del Banco Mundial donde los concursantes deben crear programas informáticos que utilicen esta información para avanzar en la consecución de alguno de los Objetivos del Milenio.

Fuentes:
  1. La filosofía Open Data: http://es.wikipedia.org/wiki/Datos_Abiertos
  2. Open Data Reino Unido: http://www.nationalarchives.gov.uk/news/498.htm
  3. Open Data de Asturias: http://www.asturias.es/portal/site/Asturias/menuitem.77b6558ac8616446e44f5310bb30a0a0/?vgnextoid=05badd42ece45210VgnVCM10000097030a0aRCRD&vgnextchannel=05badd42ece45210VgnVCM10000097030a0aRCRD&i18n.http.lang=es
  4. Open Data Euskadi: http://opendata.euskadi.net/w79-home/es
  5. Open Data Cataluña: http://dadesobertes.gencat.cat/
  6. Catálogo de Open Data de administraciones de todo el mundo: http://www.epsiplatform.eu/psi_data_catalogues/category_1_public_sector_information_psi_data_catalogues_by_governments_direct_access_to_data
  7. Apps For Development, iniciativa del Banco Mundial: http://appsfordevelopment.challengepost.com/
  8. Objetivos del Milenio: http://www.dandodatos.com/2010/11/los-objetivos-del-milenio.html