lunes, 25 de abril de 2011

Sobrevivimos gracias a los vegetarianos


Puede haber muchos motivos para ser vegetariano (y muchos para no serlo), pero en todo caso hoy no queremos hablar de los argumentos que mueven a alguien a hacerse vegetariano sino de lo que pasa con los millones de personas que son "vegetarianos a la fuerza", es decir, que tienen una dieta sin proteínas de origen animal (o muy pocas) porque no tienen acceso a la carne.
La producción de carne es más costosa (en dinero y en superficie) que la producción de hortalizas o de grano porqué los animales necesitan comer grandes cantidades de vegetales por cada quilo de carne que producen. Esto ha hecho que, desde que dejamos de ser cazadores-recolectores, comer carne sea un lujo al que no todo el mundo tiene acceso.
La FAO anunció en 2002 que el nivel de producción actual de alimentos serviría para cubrir
las necesidades de toda la población mundial y todavía tendríamos un excedente del 10%,
pero es evidente que algo falla porqué buena parte de la población mundial padece hambre. ¿Cómo puede ser? Pues porque una parte importante de los alimentos que producimos se destinan a otras cosas, como a hacer biocombustibles o alimentar al ganado.
En Occidente tenemos una dieta muy rica en carne y alimentos no básicos, y esta dieta pide grandes cantidades de suelo agrícola. Concretamente, la dieta que lleva un occidental no vegetariano supone unas necesidades de 4.000 m2 de suelo cultivable per cápita. En cambio, una dieta vegetariana basada en cultivos intensivos sólo necesita entre 700 y 800 m2 de suelo per cápita.
Actualmente, la mayor parte de la población mundial no tiene acceso a una dieta "a la occidental", y eso nos ha permitido seguir alimentándonos así: si todos los habitantes del planeta necesitáramos 4.000 m2 de suelo agrícola per cápita para alimentarnos no tendríamos suficiente con un solo planeta. ¿Pero qué pasará el día que el hambre desaparezca, la pobreza se reduzca y el resto del planeta reclame su derecho a alimentarse como nos alimentamos nosotros? Naturalmente, será insostenible. Solamente hay dos posibilidades: o reducimos nuestro consumo de carne o seguimos con la dieta actual obligando a los demás a pasar hambre. La primera posibilidad no es tan extrema como pueda parecer, ni obliga a abandonar completamente nuestros hábitos carnívoros: la FAO calcula que habría suficiente con una dieta equilibrada, con un 30% de proteínas de origen animal (sobre todo lácticos, huevos, aves y cerdo), con un cultivo moderadamente intensivo y 2.500kcal per cápita (que es un poco más de lo que recomienda la OMS) para alimentar 10.000 millones de personas sin necesidad de aumentar la superficie cultivada que tenemos actualmente. Con este tipo de dieta solamente harían falta 1.500 m2 de suelo cultivable per cápita: prácticamente una tercera parte de lo que consumimos actualmente en Occidente.
Tampoco se trata de un cambio tan radical en nuestra alimentación, y supondría una mejora en las  condiciones de vida de millones de personas. No podemos seguir consumiendo la cantidad ingente de carne que consumimos actualmente porque no salen los números; podemos empezar a hacer cambios en nuestras vidas y en nuestras dietas poquito a poco o seguir dando la espalda al problema un par de generaciones más, pero al final no tendremos más remedio que actuar. Como decía Gandhi, debemos vivir sencillamente para que otros puedan, sencillamente, vivir.  

Fuentes:

  1. Web de la FAO: http://www.fao.org/index_es.htm
  2. Post de Dando Datos sobre el hambre: http://www.dandodatos.com/2010/11/cuanto-costaria-erradicar-el-hambre-en.html
  3. Web de la OMS: http://www.who.int/es/
  4. La frase de Gandhi: http://es.wikiquote.org/wiki/Mohandas_Gandhi


domingo, 17 de abril de 2011

¿De dónde salen tus flores?

Hace milenios que los humanos apreciamos la belleza de las flores y por este motivo en la mayoría de culturas regalar flores es un acto muy apreciado y con un fuerte contenido simbólico. En Catalunya, por ejemplo, el 23 de abril (Sant Jordi) existe la tradición de regalar una rosa: en 2010 se regalaron seis millones sólo en ese día.
¿De dónde salen todas esas rosas? En el caso de Sant Jordi, el 82% de las rosas son importadas, principalmente de Colombia, Ecuador y Kenia. Es probable que los porcentajes en el resto de festividades donde se regalan flores no sean muy distintos.
Sabemos que vivimos en un mundo globalizado y que las materias primas de un país se transforman en otro que está en la otra punta del planeta para venderse en un tercero. Pero esto tiene un precio y a menudo no somos conscientes de ello. Fijémonos en las rosas de Sant Jordi; el hecho que sean cultivadas en la otra punta del mundo comporta una serie de inconvenientes:

Inconvenientes ecológicos: naturalmente, transportar las flores de un país a otro supone un gasto en combustible importante, sobre todo si tenemos en cuenta que las rosas frescas viajan en avión. Pero además, como hay que mantenerlas en buen estado durante todo el viaje, a menudo son tratadas con pesticidas y agrotóxicos que contaminan las aguas y la tierra donde se cultivan.
Inconvenientes laborales: los desmesurados costes del transporte conllevan que estas flores, para ser competitivas en los mercados internacionales, sean cultivadas por trabajadores explotados en condiciones laborales pésimas.
Inconvenientes para la agricultura local: los monocultivos de flores (o de cualquier otra cosa) acostumbran a arrasar el resto de la agricultura local, cosa que obliga a los agricultores a comprar su comida fuera en vez de cultivarlo ellos. Los monocultivos nunca han sacado a ningún agricultor de la pobreza, al contrario.

¿Debemos dejar de regalar flores? No. Regala flores si quieres, pero asegúrate que las han cultivado los agricultores locales.

Fuentes:
  1. Dia de San Jorge en Cataluña: http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_San_Jorge#Catalu.C3.B1a
  2. Seis millones de rosas en 2010: http://www.lavanguardia.es/libros/20100422/53912290815/el-mercado-espera-vender-en-sant-jordi-6-millones-de-rosas-un-10-mas-que-en-2009.html
  3. Artículo de Veterinarios Sin Fronteras sobre las rosas de Sant Jordi: http://www.veterinariossinfronteras.org/news/2010/04/22/0002

domingo, 10 de abril de 2011

Delfines en lata


El atún es uno de los pescados más consumidos en el mundo, sobre todo en lata. Sólo en el Reino Unido, en 2006 se consumieron 700 millones de latas de atún. Para pescar tantos atunes se utilizan métodos muy agresivos que discriminan muy poco lo que pescan: se calcula que, de cada diez quilos de captura, uno pertenece a otras especies (tortugas, tiburones, delfines y rayas) o a atunes demasiado jóvenes para ser pescados.
Desde los años 80, asociaciones como Greenpeace y el Instituto Earth Island luchan para concienciar a la opinión pública sobre la salvajada que supone este tipo de pesca. La simpatía que despiertan los delfines en todo el mundo ha dotado de cierto éxito a estas campañas y actualmente existen una serie de sellos llamados Dolphin Safe que destacan aquellas empresas que no capturan delfines durante la pesca del atún, aunque existen muchas dudas acerca de los métodos usados para certificarlo. Además, estos sellos no dicen nada de tortugas, tiburones y rayas, por ejemplo.
Aunque es una práctica interesante, no es suficiente con este sello para controlar el espectacular impacto ecológico de la pesca del atún. Para empezar, deberíamos regular mejor los métodos de pesca, evitando los que son absolutamente insostenibles. Pero no es suficiente con esto: debemos reducir el consumo de atún y de proteínas de origen animal en general si queremos seguir alimentándonos todos. Sencillamente, no es posible basar la alimentación de 7.000 millones de personas en proteínas de origen animal.

Fuentes:
  1. Artículo de Greenpeace de 2008 sobre la pesca del atún: http://www.greenpeace.org/raw/content/usa/press-center/reports4/canned-tuna-s-hidden-catch.pdf
  2. El sello Dolphin Safe: http://en.wikipedia.org/wiki/Dolphin_safe_label
  3. Listado de empresas por países que tienen el sello Dolphin Safe: http://www.earthisland.org/dolphinSafeTuna/DolphinSafeCanners.html

domingo, 3 de abril de 2011

El sufragio femenino en Occidente


Cuando se habla del sufragio femenino siempre se citan países como Arabia Saudí o Brunei, donde las mujeres no pueden votar. Es verdad, hay países donde las mujeres no pueden participar en ningún tipo de elección, y esto es repugnante (hay un montón de países donde no pueden participar ni hombres ni mujeres, pero esto lo dejaremos para otro post). Pero también es verdad que a menudo se habla de estos países como si, democráticamente hablando, estuvieran a años luz de nosotros. Y quizás estaría bien dar un repaso al sufragio femenino de las democracias occidentales para ver que, de hecho, no es algo tan antiguo ni tiene unas raíces tan profundas como parece.
Para empezar, sólo hay tres países (Nueva Zelanda, Australia y Finlandia) donde las mujeres hace más de un siglo que pueden votar. Y no mucho más de un siglo: en Nueva Zelanda pudieron votar en 1893, pero no podían presentarse para ser elegidas. No es hasta 1902 en Australia del sud y en 1903 en Tasmania que las mujeres pueden participar activamente en unas elecciones por primera vez. El resto de democracias occidentales se fueron añadiendo más tarde; entre los últimos, Liechtenstein, que aceptó el voto femenino en 1984 y Suiza, que otorgó el voto a las mujeres en 1971, después de que en 1959 una votación popular tumbara, con dos terceras partes de los electores en contra, una ley del año anterior que permitía votar a las mujeres.
Algunos de estos países, además, hacen un poco de trampas cuando hablan de su pasado democrático: los EEUU y Sudáfrica legalizaron el voto de las mujeres en 1920 y 1930 respectivamente, pero hasta 1965 en los EEUU y 1994 en Sudáfrica sólo podían votar los blancos; en España el sufragio femenino se regularizó en 1931 (durante uno de los dos brevísimos periodos de la historia del país en los que no gobernó un rey o un dictador), pero después estuvimos casi 40 años sin que nadie pudiera ejercer este derecho.
Es evidente que la carrera por la democracia no va a la misma velocidad en todo el mundo, pero es una ilusión pretender que las distancias son más grandes de lo que realmente son. Todavía nos queda mucho camino para poder considerarnos países plenamente democráticos, tanto por la profundidad de las actitudes democráticas como por su universalidad: sentimos vergüenza cuando pensamos que, en nuestro país, no hace mucho las mujeres no tenían derecho a voto, pero ¿sentiremos algún día vergüenza en el futuro cuando recordemos que en 2011 los inmigrantes no tenían derecho a voto aunque formaran parte de la sociedad exactamente igual que el resto de ciudadanos?

Fuentes:
  1. El voto femenino en Arabia Saudí: http://au.news.yahoo.com/thewest/a/-/world/9090933/no-votes-for-women-in-saudi-municipal-elections/ 
  2. Lista de países con sufragio femenino por orden de aprobación: http://es.wikipedia.org/wiki/Sufragio_femenino#Lista_de_pa.C3.ADses_con_sufragio_femenino_.28por_orden_de_aprobaci.C3.B3n.29 
  3. El voto de las mujeres en Suiza: http://www.swissworld.org/es/poblacion/mujeres/sufragio_femenino/