domingo, 28 de agosto de 2011

El juego del verano

Para finalizar este mes de agosto os proponemos un juego. Se trata de descubrir de qué país estamos hablando con la ayuda de los datos que os ofrecemos sobre cómo se vive en ese país. Abrid un mapamundi y... ¡suerte!
Las cuatro pistas que os damos son las siguientes:

Actualmente (datos del 1 de enero de 2011), 1.700.000 ciudadanos de este país son inmigrantes en un país extranjero. 
El 20,8% de la población (uno de cada cinco habitantes) está por debajo del umbral de la pobreza relativa.
Tiene cerca de un millón de analfabetos.
Aunque está prohibida por las leyes del país desde el siglo XIX, todavía existe la esclavitud.

¿Sabes de qué país se trata? O como mínimo, ¿en qué zona del planeta se encuentra? Si quieres ver la solución, clica aquí.
¿Lo has adivinado o pensabas en otro país? ¿Quizás habías dirigido tu mirada un poco más hacia el sur? 

Fuentes:
De la pista 1: aquí
De la pista 2: aquí
De la pista 3: aquí
De la pista 4: aquí

domingo, 21 de agosto de 2011

Propinas... ¿sí o no?


La propina (que en latín significa 'invitación a beber') es una institución muy antigua que consiste en que el cliente deje una pequeña cantidad a quien te sirve como agradecimiento por el buen servicio. La idea no parece mala y se acostumbra a considerar como una deferencia hacia quien te ha servido, hasta el punto de que no hacerlo puede parecer de mala educación. En algunos países la propina está tan institucionalizada que incluso está estipulada (entre un 10 y un 15% según el sitio) y en algunos casos es obligatoria. Cuando se viaja, una de las primeras cosas que se consulta es el protocolo de cada país en lo referente a la propina.
Pero las cosas no son tan sencillas. La propina tiene un lado oscuro y puede ser tan perjudicial para el que la da como para el que la recibe. Echemos un vistazo.
En primer lugar, la propina acostumbra a ser una excusa para pagar sueldos bajos. Como ya lo redondearan con la propina, el empresario puede ahorrarse un dinero (y la parte proporcional de impuestos) a costa de la buena voluntad del cliente. En España, según la última encuesta anual de coste laboral hecha por el Instituto Nacional de Estadística, la hostelería tiene el salario más bajo de todos los sectores, por debajo de los 1000 euros, y esto es culpa en parte de las promesas (que no siempre se cumplen) de redondear el sueldo con las propinas. O sea, que el argumento de que las propinas benefician a los que las reciben es falso. Cobran menos y cotizan menos, y por lo tanto tienen menos prestaciones sociales cuando las necesitan.
El segundo argumento de peso tiene que ver con la invisibilidad de las propinas: no constan en ninguna parte y por lo tanto no pagan impuestos. Son, literalmente, dinero negro, y forman parte de la economía sumergida que tanto daño hace a la economía del país. Es difícil cuantificar el dinero que los estados pierden por culpa de las propinas, precisamente porque son invisibles, pero en todo caso son cifras altas. Si se declararan podrían generar impuestos que sirvieran para hacer hospitales, contratar más médicos o profesores o mejorar las pensiones. No existen cifras definitivas de cuánto dinero estamos hablando, pero según el Instituto Nacional de Estadística seria una cifra que en España rondaría los 3.500 millones de euros. Sólo ofrecemos datos de España, pero es fácil imaginarse que en todas partes es muy parecido.
Si el propietario de un bar o un restaurante considera que el precio que aparece en la cuenta no incluye el servicio y que por lo tanto hay que pagarlo a parte, la solución está clara: que lo incluyan. Y que este servicio pague impuestos, como en las librerías, las tiendas de ropa o las fruterías. Y, de paso, que aprovechen este dinero extra que habrá en la caja para poner los salarios del sector a la altura de los demás. La próxima vez que pidas la cuenta, piensa en ello. 

Si clicas aquí podrás descargar e imprimir unas targetas que hemos hecho con los argumentos contra la propina para dejar en el bar o restaurante cuando recojas el cambio y no quedar como un tacaño.

Fuentes:

  1. El protocolo de la propina en España: http://www.protocolo.org/social/etiqueta_en_publico/la_propina_cuando_darla_cuanto_dar_a_quien_dar_la_propina_.html
  2. Encuesta anual de coste laboral del Instituto Nacional de Estadística: http://www.ine.es/prensa/np671.pdf
  3. Contabilidad Nacional de España del Instituto Nacional de Estadística: http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&path=/t35/p008/&file=inebase&L=0
  4. Targetas con los argumentos contra la propina para dejar en el bar o restaurante cuando recojas el cambio y no quedar como un tacaño: http://dl.dropbox.com/u/43760454/propina%20cast.pdf

lunes, 15 de agosto de 2011

Comida sin fronteras


Un cargamento de gambas recién pescadas sale de las playas escocesas y viaja hasta China, donde la mano de obra es muy barata, para ser peladas. Una vez terminado el trabajo, vuelven a subir en un barco para ser vendidas... en el Reino Unido. Seguramente, alguna de estas gambas se las comerán en Escocia, justo delante de la playa donde fueron pescadas. Las gambas que pescan los canadienses, en cambio, viajan hasta Islandia para que las pelen antes de ser comercializadas en cualquier otro punto del planeta. Y esto pasa con muchos productos: buena parte de lo que comemos y bebemos ha sido cultivado o manufacturado a miles de kilómetros del sitio donde será consumido. Realmente, no tiene ningún sentido.
Esta locura tiene un coste evidente para el planeta. Dave Reay, autor del libro Climate Change Begins at Home, calcula que entre el 10 y el 20% de nuestro impacto en el clima es debido a la comida: a su elaboración, transporte y manufacturación.
Para acabar con esta práctica suicida se han planteado muchas soluciones, como por ejemplo gravar con impuestos los productos menos eficientes en este sentido, pero la mejor solución es, simplemente, utilizar el sentido común. Nuestro poder como consumidores es mucho más grande de lo que pensamos y optar por no consumir productos que supongan un gran despilfarro energético (y hacer un poco de campaña entre amigos y conocidos) puede cambiar muchas cosas.
Como siempre, hay gente que lleva mucho tiempo haciéndolo. Los integrantes del movimiento Slow Food, por ejemplo, en su intento de cambiar de arriba a abajo nuestra relación con la comida, incluyen entre sus recomendaciones el hecho de comer y beber productos cultivados cerca de casa. No son los únicos.
El movimiento que reclama consumir productos de proximidad ha recibido muchos nombres: kilómetro cero, dieta de los 100 kilómetros (o 100 millas), Consumo Local (Local Food), dieta baja en CO2 o Locavore son los más conocidos, pero hay más. Naturalmente, no hace falta pertenecer a ningún movimiento para comer local, basta con dejarse guiar por el sentido común: cambiar la cerveza de importación por una marca local que te guste, beber vino del país, preguntar en la frutería, pescadería o carnicería de donde viene cada cosa y escoger productos que no vengan de la otra punta del mundo. Internet está lleno de sitios con consejos e ideas para favorecer el consumo local, basta con teclear en un buscador alguno de los nombres que acabamos de dar.
Una buena manera de empezar a pensar en el tema: la próxima vez que vayas a comprar o que hagas la comida, echa un vistazo a las etiquetas de los productos y mira de donde viene cada ingrediente. Verás que muchos de ellos pueden ser sustituidos por productos locales de la misma calidad (e incluso mejores). Simplemente, no lo habías pensado antes.

Fuentes:

  1. Gambas escocesas que viajan a China para ser peladas: http://www.elpais.com/articulo/economia/Varias/empresas/llevan/China/gambas/pescadas/Escocia/pelarlas/mano/elpepueco/20070521elpepieco_6/Tes
  2. La afirmación de que entre el 10 y el 20% de nuestro impacto en el clima es debido a la comida proviene del libro Climate Change Begins at Home, de Dave Reay: http://www.opendemocracy.net/arts/climate_change_3012.jsp  
  3. Slow Food España: http://slowfood.es/



domingo, 7 de agosto de 2011

Buscando un trabajo decente


El paro es uno de los principales problemas que padecen los estados, ya sean ricos o pobres. Según las estadísticas, el récord de parados lo tiene Zimbabue, con un 90% de la población activa sin trabajo; en el otro extremo están Andorra y Mónaco, que oficialmente no tienen ningún parado. La crisis actual ha incrementado el paro en los países ricos hasta el punto que, en muchos casos, lo ha equiparado a los índices de los países pobres. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en 2010 había 205 millones de parados en el mundo, el récord histórico.
A estos índices de paro tan altos se les añade un problema todavía más grande, y es que no todos los empleos son iguales ni están pagados igual. Las estadísticas dicen cuanta gente trabaja pero casi nunca hablan de cómo se trabaja ni a cambio de qué. En el mismo informe de la OIT que hemos citado más arriba aparece un dato todavía más escalofriante: a parte de los 205 millones de parados, en el mundo hay 630 millones de trabajadores (uno de cada cinco) que cobran menos de 1,25 dólares al día, y 1.530 millones de trabajadores (uno de cada dos) tiene un empleo que la OIT califica como "vulnerable". Y esta es una tendencia que, claramente, va a más.
Después de un siglo y medio de luchas para conseguir unas condiciones laborales dignas, desde los 90 asistimos a un deterioro de los derechos de los trabajadores en todo el mundo. Es el lado oscuro de la globalización y todos sabemos de qué va, porqué quien más quien menos todos lo hemos sufrido o hemos visto como lo sufría alguien cercano. Afecta a los trabajadores de los países ricos, que ven como las empresas deslocalizan la producción y los servicios hacia los países pobres, y a los trabajadores de los países pobres, que trabajan en condiciones durísimas por sueldos de miseria sin la protección legal de sus estados, presionados por este tipo de empresas.
En este contexto, a finales de los 90 la OIT impulsó el concepto de trabajo decente, que pone el acento en las condiciones y la retribución de un empleo antes de considerarlo como tal. Según la OIT, el trabajo debe ser fuente de dignidad personal, estabilidad familiar y paz en la comunidad, y tejer camisetas durante 16 horas diarias por 1€ al día sin derechos laborales ni protección sanitaria, por poner un ejemplo muy común, no tiene nada que ver con todo esto.
La gran diferencia no está entre quien tiene trabajo y quien no lo tiene, sino entre quien tiene un trabajo decente y quien no lo tiene, esté parado o no. El resto, son estadísticas.

Fuentes:

  1. Listado de paro por países: http://es.wikipedia.org/wiki/Desempleo_por_pa%C3%ADses
  2. El paro en Zimbabue: http://www.reuters.com/article/2009/06/30/zimbabwe-crisis-china-idUSLU6431520090630
  3. Informe de la OIT sobre el paro: http://www.ilo.org/global/publications/ilo-bookstore/order-online/books/WCMS_150442/lang--es/index.htm
  4. El trabajo decente según la OIT: http://www.ilo.org/global/topics/decent-work/lang--es/index.htm

lunes, 1 de agosto de 2011

El sida en los países ricos


El pasado 5 de junio se cumplieron 30 años del primer diagnostico de sida, aunque desde los años 60 ya había casos en los EEUU de enfermos afectados por este virus que proviene de África. Desde entonces, más de 60 millones de personas han sido afectadas por el virus, la mitad de las cuales han muerto por su culpa. Actualmente hay unos 37 millones de personas afectadas por el VIH.
La lucha contra el sida ha avanzado mucho gracias a los medicamentos antiretrovirales, pero su coste elevado hace que sólo sean aplicados generalizadamente en los países ricos. En el Tercer Mundo, el sida sigue siendo una de las principales causas de muerte. Según un informe de la ONU, en algunos países del sur del continente africano la enfermedad afecta una de cada cuatro personas y los medicamentos no están, ni mucho menos, al alcance de cualquiera. Universalizar los tratamientos, pues, es la prioridad principal.
En los países ricos los problemas son otros. Existen estudios que dicen que la calidad de vida de los que se han infectado recientemente con el VIH es, gracias a la medicación, bastante parecida a la de los no infectados y que con la aparición de nuevos medicamentos muy pronto podrán llevar la misma vida que llevaban antes. Pero para que esto sea posible no basta con encontrar medicamentos que ataquen el VIH: hay que atacar también los prejuicios de la sociedad que hacen más difícil la vida de los seropositivos.
Algunos datos: un informe de la Coordinadora Estatal de VIH CESIDA dice que un 30% de las personas encuestadas (todas con VIH) se han visto excluidas de actividades sociales, un 24,2% en el mundo laboral, un 68% en el ámbito sanitario y a un 20,4% se les ha denegado alguna vez un servicio de salud. Para apreciar más concretamente como funciona este tipo de discriminación, demos un vistazo a un caso concreto: el acceso a servicios financieros.
Desde que apareció el virus muchas compañías de seguros, amparándose en la libertad contractual, se han negado a ofrecer seguros de vida y otros productos a los clientes con VIH. Sin este tipo de seguro, los bancos les han denegado la concesión de hipotecas y otros préstamos, y por lo tanto se han convertido en víctimas del virus más allá del aspecto fisiológico. Como puede verse en este informe, esta es una práctica habitual en muchos países (entre ellos España), y las reclamaciones de los colectivos afectados y de las asociaciones que defienden sus derechos se han encontrado siempre con el mismo problema: la demanda de no discriminación, uno de los derechos constitucionales fundamentales, choca con la libertad contractual de las compañías de seguros, que no tienen la obligación de ofrecer sus servicios a nadie. Seguramente este sea un tema muy interesante para debatir en las facultades de derecho, pero fuera de las aulas es evidente que se trata de una discriminación y que es necesario ponerle fin. Algunos países han empezado a legislar para evitar esta injusticia. En los EEUU, que es el país que más ha debatido este tema, tienen una ley que declara a los infectados por VIH como discapacitados que no pueden ser discriminados. Pero todavía queda mucho trabajo por hacer, y de momento la discriminación sigue e impide a estas personas llevar la misma vida que el resto de ciudadanos.
En general, tendemos a relacionar a un colectivo con sus necesidades principales, olvidando el resto: los infectados por el VIH buscan su curación; los inmigrantes sin papeles buscan regularizar su situación; los parados buscan trabajo; los sin techo buscan una casa. Pero esta simplificación deja de lado una evidencia: las reclamaciones de urgencia sólo son el primer paso; las necesidades de una persona para vivir plenamente integrada en la sociedad no terminan aquí.

Fuentes:

  1. El primer informe sobre esta enfermedad lo confundía con un tipo de neumonía: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/june_5.htm
  2. Con la información contenida en centenares de estudios sobre el virus del VIH se han podido crear estas imágenes espectaculares: http://visualscience.ru/en/illustrations/modelling/hiv/
  3. Contador de personas infectadas por el VIH: http://www.unfpa.org/aids_clock/
  4. Los antiretrovirales: http://es.wikipedia.org/wiki/Antirretroviral
  5. Informe de ONUSIDA sobre el estado de la cuestión: http://www.unaids.org/es/dataanalysis/epidemiology/2008reportontheglobalaidsepidemic/  
  6. Un estudio sobre la normalización de la esperanza de vida de los infectados por el VIH:  http://www.aidsmap.com/Many-patients-diagnosed-with-HIV-today-will-have-normal-life-expectancies-European-studies-find/page/1437877/
  7. El informe de CESIDA: http://www.cesida.org/index.php?option=com_content&task=view&id=736&Itemid=1
  8. Libertad contractual: http://es.wikipedia.org/wiki/Libertad_de_contrataci%C3%B3n
  9. Informe sobre el acceso a seguros e hipotecas de los infectados por el VIH: http://www.cesida.org/images/stories/documentacion/informe%20CESIDA%20-%20Acceso%20servicios%20financieros.pdf
  10. American with Disabilities Act  de 1990: http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_sobre_Estadounidenses_con_Discapacidades_de_1990
  11. Más información sobre el acceso a seguros de vida de las personas con VIH: http://gtt-vih.org/actualizate/lo_mas_positivo/lmp48/la_injusta_legalidad_de_las_aseguradoras