domingo, 21 de agosto de 2011

Propinas... ¿sí o no?


La propina (que en latín significa 'invitación a beber') es una institución muy antigua que consiste en que el cliente deje una pequeña cantidad a quien te sirve como agradecimiento por el buen servicio. La idea no parece mala y se acostumbra a considerar como una deferencia hacia quien te ha servido, hasta el punto de que no hacerlo puede parecer de mala educación. En algunos países la propina está tan institucionalizada que incluso está estipulada (entre un 10 y un 15% según el sitio) y en algunos casos es obligatoria. Cuando se viaja, una de las primeras cosas que se consulta es el protocolo de cada país en lo referente a la propina.
Pero las cosas no son tan sencillas. La propina tiene un lado oscuro y puede ser tan perjudicial para el que la da como para el que la recibe. Echemos un vistazo.
En primer lugar, la propina acostumbra a ser una excusa para pagar sueldos bajos. Como ya lo redondearan con la propina, el empresario puede ahorrarse un dinero (y la parte proporcional de impuestos) a costa de la buena voluntad del cliente. En España, según la última encuesta anual de coste laboral hecha por el Instituto Nacional de Estadística, la hostelería tiene el salario más bajo de todos los sectores, por debajo de los 1000 euros, y esto es culpa en parte de las promesas (que no siempre se cumplen) de redondear el sueldo con las propinas. O sea, que el argumento de que las propinas benefician a los que las reciben es falso. Cobran menos y cotizan menos, y por lo tanto tienen menos prestaciones sociales cuando las necesitan.
El segundo argumento de peso tiene que ver con la invisibilidad de las propinas: no constan en ninguna parte y por lo tanto no pagan impuestos. Son, literalmente, dinero negro, y forman parte de la economía sumergida que tanto daño hace a la economía del país. Es difícil cuantificar el dinero que los estados pierden por culpa de las propinas, precisamente porque son invisibles, pero en todo caso son cifras altas. Si se declararan podrían generar impuestos que sirvieran para hacer hospitales, contratar más médicos o profesores o mejorar las pensiones. No existen cifras definitivas de cuánto dinero estamos hablando, pero según el Instituto Nacional de Estadística seria una cifra que en España rondaría los 3.500 millones de euros. Sólo ofrecemos datos de España, pero es fácil imaginarse que en todas partes es muy parecido.
Si el propietario de un bar o un restaurante considera que el precio que aparece en la cuenta no incluye el servicio y que por lo tanto hay que pagarlo a parte, la solución está clara: que lo incluyan. Y que este servicio pague impuestos, como en las librerías, las tiendas de ropa o las fruterías. Y, de paso, que aprovechen este dinero extra que habrá en la caja para poner los salarios del sector a la altura de los demás. La próxima vez que pidas la cuenta, piensa en ello. 

Si clicas aquí podrás descargar e imprimir unas targetas que hemos hecho con los argumentos contra la propina para dejar en el bar o restaurante cuando recojas el cambio y no quedar como un tacaño.

Fuentes:

  1. El protocolo de la propina en España: http://www.protocolo.org/social/etiqueta_en_publico/la_propina_cuando_darla_cuanto_dar_a_quien_dar_la_propina_.html
  2. Encuesta anual de coste laboral del Instituto Nacional de Estadística: http://www.ine.es/prensa/np671.pdf
  3. Contabilidad Nacional de España del Instituto Nacional de Estadística: http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&path=/t35/p008/&file=inebase&L=0
  4. Targetas con los argumentos contra la propina para dejar en el bar o restaurante cuando recojas el cambio y no quedar como un tacaño: http://dl.dropbox.com/u/43760454/propina%20cast.pdf

1 comentario:

  1. Yo estoy en contra de dar propina por norma general.
    El dar propina creo que tiene que ser una recompensa al trabajo bien hecho. Eso de que por norma se deje el 10% o lo que sea, no me parece bien.
    Yo únicamente dejo propina si creo que el que me a atendido se lo merece... esto me ha "costado" alguna sitiación delicada en EEUU jaja
    Si quieres propina, currátelo.
    He de decir que he sido camarera varios años y no me enfadaba si no me dejaban propina, de hecho se aprecia más si no es por norma general (por lo menos en mi caso)

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