domingo, 25 de septiembre de 2011

Trabajar como un esclavo


Cuando decimos que, en pleno siglo XXI, millones de personas (niños y adultos) viven como esclavos no es una forma retórica de hablar ni nos estamos refiriendo a las durísimas condiciones de trabajo que imperan en algunas zonas del planeta. Es literal. Aunque una serie de tratados y convenciones de las Naciones Unidas (el último de los cuales es la Convención de 1956) prohíben la esclavitud, todavía existen un montón de lugares donde se practica. Millones de personas son vendidas como objetos o se les obliga a trabajar por salarios ínfimos o sin salario y viven a merced de sus "amos", como se esfuerzan a explicar asociaciones como Anti-Slavery International, una organización que desde 1839 lucha contra la esclavitud en cualquiera de sus formas, desde la esclavitud tradicional, en la que una persona literalmente es propiedad de alguien, hasta el trabajo forzoso o la explotación sexual de niños.
A diferencia de otros temas como la destrucción del medio ambiente, con la esclavitud siempre nos parece que no tenemos ninguna culpa, que pasa muy lejos de donde vivimos y que, por lo tanto, poco podemos hacer. Pero no es necesario tener esclavos en casa para ser cómplice de la esclavitud. Basta con consumir productos fabricados o cultivados por mano de obra esclava para convertirnos en cómplices de esta barbarie y poner nuestro granito de arena para que las cosas sigan igual. Si estás en contra de la esclavitud, empieza por conocer dónde y cómo se produce todo lo que compras y asegúrate que lo que consumes no participa en esta injusticia. Para hacerlo, Anti-Slavery ha creado una herramienta muy práctica: la campaña Products of Slavery. Si visitáis su web encontraréis un mapa del mundo con los países donde se practica la esclavitud y los productos en los que esta práctica toma parte. Así, podréis saber que buena parte de los cultivadores de piñas de Brasil son niños de entre 10 y 12 años, y que el 20% no cobran ningún salario. O que algunas empresas de China que fabrican calzado deportivo utilizan prisioneros forzados y no remunerados como trabajadores. O que por culpa  de la pobreza de Burkina Faso, algunos niños son vendidos por sus familias como esclavos para trabajar en las plantaciones de cacao de Costa de Marfil. O que la India tiene el récord de productos manufacturados por esclavos (18) y es uno de los países dónde el trabajo forzoso para devolver deudas está más extendido.
Como consumidores debemos tomar conciencia de que no vivimos en una burbuja y que nuestros pequeños actos afectan, para bien o para mal, la vida de miles de personas. Nuestro monedero es un arma muy poderosa y debemos ser conscientes de ello cada vez que lo abrimos.

Fuentes:

  1. Convención suplementaria sobre la abolición de la esclavitud, la trata de esclavos y las instituciones y prácticas análogas a la esclavitud: http://white.oit.org.pe/spanish/260ameri/oitreg/activid/proyectos/ipec/documentos/conv_abol_esclav_trata.pdf
  2. Web de Anti-slavery: http://www.antislavery.org/spanish/default.aspx
  3. La campaña Products of Slavery: http://www.productsofslavery.org/
  4. Slavery Footprint, una web interesante sobre el tema: http://www.slaveryfootprint.org/

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