domingo, 29 de enero de 2012

Esperando los diamantes sintéticos


Hay pocas cosas tan estúpidas como gastar una pequeña fortuna comprando un diamante. El que haya entrado alguna vez en una tienda de minerales y gemas habrá visto que, por el precio de una entrada de cine, puede comprar piedras tan bonitas como los diamantes. Piedras que, como el diamante, son temporales y se destruyen fácilmente con el calor. Y es que, diga lo que diga la publicidad, un diamante no es para siempre, y además su belleza está sobrevalorada. Pero esto es una opinión, y para gustos... Como ese chiste:

- ¡Mira, una piedra preciosa!
- ¿¡Pero qué dices!? ¡Si es un ladrillo!
- ¡Ay bueno, pues a mí me gusta!

Naturalmente, cada cual es libre de hacer lo que quiera con su dinero, pero debe ser consciente de que sus acciones como consumidor no son neutras. El comercio de diamantes es uno de los factores más importantes en la prolongación de las guerras y conflictos en algunos países africanos, y comprar diamantes provenientes de este comercio es ayudar a financiar la guerra. El 1 de diciembre del 2000, la Asamblea General de la ONU reconoció que los diamantes en zonas de conflicto sirven para eternizar las guerras en países como Angola o Sierra Leona, y desde entonces es un tema que aparece a menudo en los medios e incluso se ha tratado en una película de Hollywood: Diamante de Sangre. Luchar contra esto es difícil, aunque existen iniciativas muy loables, como los intentos de exigir certificados de procedencia a las empresas. El problema es que algunas de estas empresas, como la sudafricana De Beers, la más importante del mundo (y responsable del eslogan "un diamante es para siempre"), tienen tantos intereses en estos diamantes baratos que no sólo no hacen nada para evitarlo sino que a menudo son los principales instigadores de los conflictos.
Pero existe otro camino para acabar con este conflicto sangriento: la ciencia. Desde que en 1954 se consiguió fabricar el primer diamante sintético, pequeño y de mala calidad, la carrera para descubrir una forma de fabricar diamantes de gran calidad se ha acelerado. El método más usado es el llamado HPHT (High Pressure High Temperature), que consiste en imitar la forma natural como se forman estos cristales, cristalizando el carbono a presiones de 50.000 o 60.000 bares y temperaturas de entre 1.300 y 1.600ºC. Más o menos, la temperatura y presión que hay a 200 quilómetros de profundidad. Con este método enseguida se consiguieron diamantes pequeños de mala calidad, muy útiles para la industria, que los usa como abrasivos. Pero hasta 1970 no se consiguió fabricar un diamante grande y bonito, parecido a los naturales, de un peso de un quilate (unos 200 mg).
Hay otros sistemas además del HPHT, como la deposición química de vapor (CVD), que aunque hasta hace poco se pensaba que no podría comercializarse nunca porque es un método muy lento, desde el 2005 existe una empresa que los fabrica y suministra al mercado internacional de diamantes. Aunque todavía queda mucho camino para conseguir la perfección absoluta, la identificación de los diamantes sintéticos, en algunos casos, ya sólo está al alcance de laboratorios muy especializados. Los tiempos en que un experto con una lupa se miraba el diamante y, por las imperfecciones e impurezas, detectaba si era falso o no, han quedado atrás.
O sea, que en pocos años las "falsificaciones" serán tan perfectas que ya no serán falsificaciones; habrá diamantes reales creados por las fuerzas geológicas y diamantes reales creados por el hombre. Cuando esto sea así, es posible que la pasión por los diamantes desaparezca y, con ella, este comercio horroroso.
Si no se puede evitar que a la gente le fascine una cosa tan absurda como un diamante, como mínimo evitemos que muera gente para conseguirlos.

Fuentes:

  1. Theodore GRAY. Los elementos. Una exploración visual de todos los átomos conocidos del universo: http://noticiasdelaciencia.com/not/1309/los_elementos__theodore_gray_/
  2. Informe de las Naciones Unidas sobre los conflictos generados por los diamantes:  http://www.un.org/spanish/docs/comitesanciones/Diamond.html
  3. La película Diamante de sangre: http://www.filmaffinity.com/es/film109220.html
  4. De Beers, el líder mundial en comercio de diamantes, con un largo historial promoviendo guerras y conflictos:  http://es.wikipedia.org/wiki/De_Beers
  5. Página sobre diamantes sintéticos del IGE, el Instituto Gemológico Español: http://www.ige.org/Como-comprar-un-diamante/Diamantes-Sinteticos
  6. Qué es un quilate: http://es.wikipedia.org/wiki/Quilate
   
    
    
     

1 comentario:

  1. Reflexivo post. Éxitos en el Concurso 20Blogs.

    Te invito a que visites mi blog en la sección de cine, se llama “Cine para usar el Cerebro”:
    http://cineparausarelcerebro.blogspot.com/

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