domingo, 8 de enero de 2012

Los bosques de Europa


2011 ha sido el año internacional de los bosques y, gracias a esta iniciativa de las Naciones Unidas, en los medios se ha hablado un poco de ellos. Por lo que hemos podido leer a lo largo del año, parece que a los bosques de Europa y Norteamérica no les va mal, sobre todo si los comparamos con los del resto de continentes, donde la deforestación aumenta a velocidades alarmantes y los bosques primarios, esos que nunca han sido explotados ni influenciados por el ser humano, están en peligro de extinción. Algunos datos: América Latina y el Caribe, con el 57% de los bosques primarios del planeta, son las zonas donde la deforestación es más fuerte, con decenas de miles de hectáreas de bosque taladas cada año para convertirlas en zonas agrícolas; en África y Asia, aunque las zonas protegidas y los parques naturales aumentan, el bosque autóctono desaparece rápidamente; China, India y Vietnam plantan bosques nuevos para sustituir a los primarios, pero la biodiversidad y la calidad de estos bosques jóvenes no tiene nada que ver con la de un bosque viejo. En Europa, por el contrario, los bosques aumentan; y el país donde más aumentan, según la FAO, es España, con 118.500 hectáreas nuevas de bosque cada año. Esto, como mínimo, es lo que dicen las estadísticas. Pero si nos lo miramos con más atención veremos que hay gato encerrado.
Para empezar, las estadísticas cuentan los grandes bosques de Rusia, que se extienden hasta los confines de Asia, como bosques europeos. Estos bosques, que ocupan 800 millones de hectáreas, representan el 80% de los bosques de Europa, es decir, que la mayor parte de bosques "europeos" están fuera de Europa. Empezamos bien. El resto de países tienen masas forestales mucho más pequeñas: Suecia, con 28 millones de hectáreas, Finlandia con 22 y España con 18,5 son los siguientes en la lista de países con más masa forestal, unas cifras mucho más modestas. Una parte del crecimiento de la masa forestal europea se atribuye a las repoblaciones de los años 40 a 60 y a la expansión natural de los bosques hacia zonas agrícolas abandonadas o hacia prados de montaña donde, con la desaparición de los rebaños que arrancaban los tallos y pimpollos, los árboles lo han colonizado todo. Y sí, este es un fenómeno importante en el medio rural europeo, pero parece que la parte del león se la llevan los cultivos forestales, que es la forma como realmente aumenta la masa de árboles en el continente. Según algunos observadores, la FAO hace mal contando los cultivos de pinos, chopos y eucaliptus como bosques, porque aunque sean árboles no tienen ninguna de las características de un bosque. Tienen muy poca biodiversidad (un solo tipo de árbol, poca vegetación en el subsuelo y prácticamente ningún animal) y, por la forma de talarlos, no ayudan a fijar el suelo como el resto de bosques. Además, son plantaciones jóvenes que se talan desde que los árboles tienen la medida justa para sacarles provecho y hacer pasta de papel o madera de mala calidad. Estas plantaciones, pues, deberían contar como zona agrícola, no como forestal. Y debería especificarse que el crecimiento forestal europeo se basa, claramente, en este modelo de cultivo.
La otra razón por la que no es muy prudente atribuirnos una buena gestión de bosques en comparación con otros continentes es que sería muy hipócrita. Los dos principales consumidores de madera tropical del mundo son, curiosamente, los EEUU y la Unión Europea. Y lo mismo pasa con los productos que se conrean en los monocultivos ganados al deforestar América del Sur, África y Asia: se planta soja para engordar el ganado que nos comemos nosotros, algodón, lino y cuero para nuestra ropa, cereales, palma y remolacha para hacer biocombustibles para nuestros vehículos, etc. Es decir, que los que estamos deforestando el planeta somos los consumidores de los países ricos, no los habitantes del Amazonas, de las selvas tropicales africanas o de los bosques del sureste asiático. Como mínimo, no demos lecciones sobre cómo gestionar los bosques con la excusa de que los nuestros están relativamente sanos.
La solución, según leemos en este informe conjunto de Greenpeace, Ecologistas en acción, SEO Birdlife y WWF sobre los problemas de los bosques europeos, pasa por gestionar mejor nuestros bosques, de los que podríamos obtener mucha más madera y biomasa de la que obtenemos actualmente, lo cual nos permitiría importar menos, deforestar menos bosques tropicales y evitar incendios en nuestros bosques, que queman porque no están bien gestionados. En España, por ejemplo, el fuego arrasa cada año una superficie de 150.000 ha. Y también, para ser coherentes, podemos reducir el consumo de productos derivados de la deforestación del Tercer Mundo, como por ejemplo la carne.

Fuentes:

  1. Artículo optimista sobre los bosques españoles: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Presumamos/bosques/elpepusoc/20110415elpepusoc_7/Tes
  2. Bosque primario: http://es.wikipedia.org/wiki/Bosque_primario
  3. Informe de la FAO "El estado de los bosques del mundo" (2011):   http://www.fao.org/docrep/013/i2000s/i2000s.pdf
  4. Informe de WWF España "Bosques españoles: los bosques que nos quedan y propuestas de WWF para su restauración" (2009): http://assets.wwfspain.panda.org/downloads/gap.pdf
  5. Informe conjunto de Greenpeace, Ecologistas en acción, SEO Birdlife y WWF "La UE ante los problemas de los bosques europeos" (2010): http://awsassets.wwf.es/downloads/documento_conjunto_conf_bosques_valsain_6_7_abril_.pdf
  6. Artículo de Dando datos sobre el consumo excesivo de carne: http://www.dandodatos.com/2011/04/sobrevivimos-gracias-los-vegetarianos.html
   
   
   
  

2 comentarios:

  1. Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

    ResponderEliminar