domingo, 25 de marzo de 2012

¿Qué sabes sobre África?

África aparece muy a menudo en los medios de comunicación, pero básicamente nos llega la parte negativa: el hambre, la guerra, la explotación de recursos naturales, la corrupción, las dictaduras o los abusos contra los derechos humanos. Y sí, todo esto forma parte de África, pero no sólo existe esto. África, como el resto de continentes, tiene una diversidad cultural y natural inmensa y muy rica, pero a diferencia del resto de continentes no nos llega casi nunca. Para empezar, África tiene más de cincuenta países, aunque tenemos tendencia a hablar de ella como si todo el continente fuera homogéneo y no hubiera ninguna diferencia entre un estado y otro. África no es un país
Para ver hasta qué punto desconocemos la realidad de este continente y cómo nos cuesta diferenciar entre un país y otro, os proponemos un juego. Os planteamos 15 temas sobre música, literatura, ciencia, arte, naturaleza y sociedad que forman parte de la cultura general de la humanidad para ver si adivináis a qué país africano pertenecen. Seguro que si os hiciéramos preguntas similares sobre América o Europa las adivinaríais casi todas. ¿Cuántas sois capaces de adivinar si hablamos de África? ¡Haz clic y compruébalo!



Fuentes:
  1. África no es un país es el título de un magnífico blog colectivo sobre el continente. Os recomendamos que le echéis un vistazo:  http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/
      
Puedes usar el siguiente código para incrustar este juego en tu web:

domingo, 18 de marzo de 2012

Devolver los envases


En España consumimos cada día 51 millones de envases, y esta cifra no deja de subir. Las causas del aumento son muy diversas: cada vez hay menos productos que se venden a granel, cada vez hay más envases de un solo uso, cada vez somos más y, encima, cada vez consumimos más bebidas envasadas (agua, refrescos, cerveza, zumos, etc.).
Por suerte, ya hace más de 20 años que estos envases se recogen selectivamente en contenedores de distintos colores, y más o menos todo el mundo sabe dónde va cada envase. Pero aún así, el sistema de reciclaje que debería ayudarnos a reducir mucho nuestra huella ecológica no acaba de implantarse: actualmente, en España sólo un 35% de los envases se depositan en el contenedor adecuado. La mayoría se tiran al contenedor de desechos y acaban incinerados u olvidados en los grandes vertederos.
Esta dejadez por parte de todos tiene un coste ambiental, evidentemente, pero también económico. La recogida y el tratamiento de los envases tirados al contenedor incorrecto nos cuestan 68 millones de euros anuales, y el valor de las materias perdidas (metal, plástico, aluminio, vidrio, etc.) es de 65 millones de euros más. En total, 133 millones de euros que tiramos cada año literalmente a la papelera. Lo mismo que cuesta, por ejemplo, el plan nacional para universalizar Internet con conexiones de una mega en España.
Contra esto, hay que fijar-se un poco más al tirar la basura. Pero aparte de mejorar el sistema actual, también se puede empezar a pensar en otros sistemas, como por ejemplo reintroducir los envases retornables: cuando compras una bebida, pagas el envase, y cuando lo devuelves te dan el dinero que te ha costado. Es lo que se hacía antes, y tiene unas cuantas ventajas sobre el modelo actual:

1.- Algunos de estos envases (sobre todo si son de vidrio) se pueden rellenar directamente, evitando el coste del reciclaje.
2.- Los que no se rellenan se pueden reciclar sin mezclarlos con otros envases parecidos, lo cual evita que la calidad del material pierda valor y se acabe tirando por inservible al cabo de unas cuantas reutilizaciones.
3.- Los usuarios no tirarían envases por la calle, ni en la papelera ni en mitad de la naturaleza, porque querrían recuperar el importe, lo cual ayudaría a mantener limpio el medioambiente. 

En el web de Retorna, una iniciativa integrada por ONG, asociaciones de consumidores y la industria del reciclaje que impulsa este tipo de envase, podéis encontrar videos y artículos sobre las virtudes de los envases retornables. Hay datos como este: en España, sólo el 30% de los envases que se fabrican se pueden recuperar. En Alemania, el 98,5%.
Naturalmente, si ya es complicado que los ciudadanos tiren los envases en el contenedor que corresponde, todavía será más difícil que los devuelvan a la tienda. Pero si, a cambio, les devuelven el importe del envase... quizás participarán más que con el actual sistema. El impacto de este nuevo modelo sería muy importante, sobre todo si tenemos en cuenta que el 50% de los envases que se tiran al contenedor amarillo son de bebidas.
¿Una utopía? Naturalmente que no. Es un sistema que ya existe en Alemania, los Países Bajos, Dinamarca, Israel, los países escandinavos y algunos estados de los EEUU.

Fuentes:
  1. Juego de Dando datos en el que puedes ver si sabes donde va cada envase: http://www.dandodatos.com/2011/11/el-juego-del-reciclaje.html
  2. Post de Dando datos sobre los grandes vertederos del Tercer Mundo:  http://www.dandodatos.com/2011/06/vivir-en-un-vertedero-de-basura.html
  3. Los problemas del reciclaje de envases:  http://www.ecoticias.com/residuos-reciclaje/62034/Preocupacion-bajo-indice-reciclaje-envases
  4. Qué se puede hacer con 133 millones de euros: http://www.xatakaon.com/noticias-adsl-y-cable/el-gobierno-destina-133-millones-de-euros-para-universalizar-la-banda-ancha
  5. Web de Retorna: http://www.retorna.org/es/retorna/quees.html
  6. Video de Retorna sobre las virtudes de los envases retornables:  http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=B1AoZki5ny0

    
     
      

domingo, 11 de marzo de 2012

Aparatos en standby


La tostadora eléctrica es un pequeño electrodoméstico inventado en 1909 que, gracias a dos resistencias eléctricas que tiene en su interior, permite hacer tostadas. A parte de este mérito, ya de por sí bastante loable, tiene otro: cuando no está haciendo tostadas no consume electricidad.
Es probable que esta sea una de las frases iniciales más estúpidas que se han escrito nunca para empezar un artículo, y como castigo seguro que hay lectores que no han seguido leyendo. Pero a los que todavía seguís aquí, os debemos una explicación. Y es que aunque parezca ridículo (y de hecho, lo es), a diferencia de las tostadoras, muchos electrodomésticos que tenemos en casa siguen consumiendo electricidad cuando no los usamos, e incluso cuando ni siquiera estamos en casa.
Estamos hablando, naturalmente, de la función de autonomía de espera, que normalmente se conoce por el anglicismo standby. Vamos, esa lucecita que tiene el televisor, el ADSL, la minicadena, el DVD, VHS o BluRay, el portátil e incluso algunas lavadoras cuando están apagados. Es evidente que esa lucecita o pequeña pantalla con numeritos consume electricidad, pero puede parecer un poco exagerado dedicar un artículo a este gasto tan minúsculo. Pero si echamos un vistazo a los datos sobre consumo de los aparatos en standby que aparecen en el estudio sobre el consumo energético del sector residencial en España publicado hace unas semanas por el IDAE, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía, veremos que no es un gasto tan minúsculo. El estudio, financiado al 50% por el Eurostat, la agencia estadística de la Unión Europea, es uno de los más importantes que se ha hecho en el continente, y gran parte de los datos son extrapolables a otros países, como mínimo para hacernos una idea.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que el estudio sólo habla del consumo eléctrico de los hogares españoles, que es un 25% del consumo eléctrico total del Estado. Y ahora el dato: el standby supone el 6,6% del consumo eléctrico de los hogares españoles. Atención: no estamos hablando del consumo total de los aparatos que disponen de la función de standby, sino solamente del consumo directo de la función standby; el consumo de estos aparatos cuando están en funcionamiento se calcula aparte. Para que os hagáis una idea, gastamos en standby el triple que en refrigeración, el doble que en congeladores, el doble que en lavavajillas, el triple que en secadoras, una vez y media más que en hornos de cocina y una vez y media que en ordenadores.
Como que el precio del Kwh cambia según el consumo, según el tipo de energía y según las subidas y bajadas del mercado, se hace difícil hacer un cálculo en euros de lo que se gasta en standby una familia española. Pero basta con que cojáis la última factura del consumo eléctrico y una calculadora y miréis cuantos euros supone para vosotros este 6,6% del consumo total. Y contad también cuanto estáis pagando a lo largo del año en lucecitas rojas... Si no reducimos nuestro consumo por motivos ambientales, como mínimo hagámoslo para dejar de tirar el dinero.
En esta web encontraréis una calculadora en la que podéis precisar todavía más vuestro gasto introduciendo el tipo de electrodomésticos que tenéis en casa y calculando el consumo anual, el gasto en euros y el CO2 que producís por el hecho de dejar en standby los aparatos cuando no los estáis usando. Quizás no merezca la pena tenerlos encendidos, ¿no?

Fuentes:
  1. La tostadora eléctrica: http://es.wikipedia.org/wiki/Tostadora
  2. Estudio sobre consumo energético del sector residencial en España hecho por el IDAE: http://www.idae.es/index.php/mod.documentos/mem.descarga?file=/documentos_Informe_SPAHOUSEC_ACC_f68291a3.pdf
  3. IDAE, Instituto para la Diversificación i Ahorro de Energía: http://www.idae.es/index.php
  4. Eurostat, la agencia de estadística de la Unión Europea: http://epp.eurostat.ec.europa.eu/portal/page/portal/eurostat/home/
  5. El kilovatio hora (KWh): http://es.wikipedia.org/wiki/Kilovatio-hora
  6. Web en la que puedes calcular el consumo aproximado de energía eléctrica de tus aparatos en standby: http://www.ocu.org/stand-by/
   
   
   
  

domingo, 4 de marzo de 2012

¿De qué sirven los títulos nobiliarios?


Quien lea la pregunta que nos hacemos en el título puede pensar que no sirven para nada, que son cosa del pasado. Y es verdad, los títulos nobiliarios, a día de hoy, no están asociados a la larga lista de privilegios de los que gozaban no hace mucho tiempo. Pero los títulos siguen existiendo, y son reconocidos por los estados monárquicos europeos. E incluso, a diferencia de otros títulos de carácter privado (como el de Miss España, el de obispo o el de Rey del pollo frito), hay organismos públicos que se dedican a velar por ellos y, aunque las leyes no les dan ningún privilegio, todavía tienen algunos. Echemos un vistazo.
Para hacerlo, tomaremos el caso de España, aunque muchos de estos datos pueden ser extrapolados a otros países europeos con monarquía. Los títulos nobiliarios son tan antiguos como las monarquías, y por lo tanto existen desde hace muchos siglos. Los que se usan actualmente en las monarquías europeas como la nuestra, vienen de la edad media. Este no es el sitio para hablar de la historia y de los privilegios de duques, marqueses, condes y barones, y por lo tanto no viajaremos tan atrás en el tiempo. Nos limitaremos a ir hasta el 9 de diciembre de 1931, día en el que se aprobó la Constitución de la Segunda República Española que, en su artículo 25, abolía los títulos nobiliarios con el argumento que "no podrán ser fundamentos de privilegio jurídico la naturaleza, la filiación el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas". Pero este artículo, como la república, no duró mucho, y en 1947 el general Franco restauró los títulos nobiliarios... hasta hoy. Con la aprobación de la actual constitución, donde queda claro que "corresponde al rey conceder honores y distinciones" (art. 62), los títulos nobiliarios han sido aceptados dentro del régimen democrático, y con una serie de reales decretos posteriores, como el Real Decreto 602/1980, se acabó de legalizar el tema.
Empecemos por las cifras. En 1980, el Ministerio de Justicia (que aunque parezca un chiste es el que se encarga de gestionar los títulos nobiliarios) editó la Guía oficial de Grandezas y Títulos de España, la última versión de la cual salió en 2011. En la edición de 1980 había 2601 títulos, atribuidos a 1940 personas (pensad que hay gente que tiene más de un título nobiliario: la duquesa de Alba, que es la persona con más títulos nobiliarios del mundo, tiene más de 50). No he podido consultar la versión del 2011 de la guía (no estaba en la biblioteca de ninguna universidad catalana y, sinceramente, no me apetecía pagar 20 euros por este ladrillo de casi un millar de páginas) pero en la del 2004 ya he contado 2833, 232 más que en el año 80. O sea, que el rey Juan Carlos tiene cierta propensión a nombrar nuevos nobles para pagar favores, simpatías y amistades. Por ejemplo, en el caso de Vicente del Bosque, al que otorgó el título de marqués del Bosque cuando ganó el mundial, o Mario Vargas Llosa, al que concedió el mismo título cuando ganó el premio Nobel. Por lo tanto, no es una institución que se vaya apagando para desaparecer algún día, al contrario. Cada día hay más nobles.
Ahora pasemos al otro gran tópico sobre la nobleza actual, el de que no tienen ningún privilegio... que tampoco es exactamente cierto. Sí que es cierto que, con las Cortes de Cadiz de 1812 se abolieron formalmente los antiguos privilegios, o sea, los beneficios que el poder legislativo daba a alguien por el hecho de haber nacido noble (no pagar impuestos, no ir nunca a la cárcel por deudas, etc.). Pero las instituciones modernas no han abolido el principal privilegio del que gozaban en otros tiempos: la propiedad de los bienes muebles e inmuebles conseguidos gracias al expolio y al cobro de impuestos a las personas que tenían bajo su jurisdicción. Siempre que sale este tema, los defensores y los beneficiarios de este expolio usan el argumento sagrado del derecho a la propiedad privada, que es la forma fina del "santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita", y tachan a los que se quejan de demagogos y rabiosos. Cosa que no deja de ser curiosa. El expolio practicado por la nobleza feudal hace unos siglos no es muy distinto del practicado por los jerarcas nazis hace poco más de medio siglo, pero parece que el tiempo da una pátina de legitimidad a estos delitos: los descendientes no sólo no se avergüenzan de los actos de sus antepasados sino que los defienden con orgullo.
Pero los privilegios no terminan aquí. Naturalmente, los que otorgaba el Estado no están vigentes, pero los que se otorgaban los nobles entre sí todavía están en uso, y nadie se los puede prohibir. Entre estos privilegios, está el que tienen todos los nobles con grandeza de España de ser recibidos por el rey siempre que lo deseen. Puede parecer una tontería sin importancia, pero en algunos momentos ha sido un privilegio muy valorado. Un ejemplo: durante la transición, los partidos políticos intentaban tener algún noble con privilegio de grandeza militando en el partido para poder ser recibidos por el rey siempre que lo deseasen. Es por esto, por ejemplo, que José Luís de Vilallonga, marqués de Castellbell, tuvo un lugar destacado en la Junta Democrática y en el PSOE de aquellos años. Naturalmente, en su autobiografía cuenta que era por sus cualidades intelectuales; pero en las autobiografías de los otros no se cuenta exactamente lo mismo. Su única aportación era que el monarca estaba obligado a abrirle las puertas a él y a sus acompañantes siempre que lo pidiera.
El argumento principal de los defensores de la nobleza es que los privilegios ya no existen y que actualmente son una especie de club privado con el mismo derecho a existir que el resto de clubs privados. Pero los clubs privados de verdad no tienen una sección del Ministerio de Justicia, financiada con dinero público, encargada de llevarles los números, ni tienen a uno de sus miembros haciendo de jefe de Estado únicamente por el hecho de ser el presidente del club.
Desde 1997, el escritor Javier Marías se ha convertido, sin otra legitimidad que la que le otorga su propia voluntad, en rey del islote de Redonda, un montón de piedra en medio del Caribe. Desde entonces, no para de otorgar títulos nobiliarios a sus amigos y a personalidades de la cultura. Supongo que los nobles "de verdad" lo ven como un juego que no va más allá, como una excentricidad del escritor. Pero no se dan cuenta de que es exactamente lo mismo que han hecho ellos, y que Javier Marías (Javier I de Redonda) tiene tanta legitimidad para otorgar títulos nobiliarios como Juan Carlos I. Como mínimo, los de Redonda no han robado nada a nadie.

Fuentes:
  1. El Rey del pollo frito: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/07/27/cultura/1311788189.html
  2. La Constitución de la Segunda República que abolió los títulos nobiliarios (art. 25): http://www.icsi.berkeley.edu/~chema/republica/constitucion.html
  3. La Constitución actual (art. 62f): http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=62&tipo=2
  4. Real Decreto 602/1980 que modifica las leyes anteriores en materia de títulos nobiliarios:  http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/doc.php?id=BOE-A-1980-7011
  5. Guía oficial de Grandezas y títulos nobiliarios editada por el Ministerio de Justicia: http://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/ca/1215198356356/Publicacion/1288775574131/Detalle.html
  6. Vicente del Bosque y Mario Vargas Llosa, nuevos marqueses: http://www.lavanguardia.com/gente/20110204/54110565649/el-rey-nombra-marques-a-vicente-del-bosque.html
  7. Las Cortes de Cádiz, en las que se abolieron los privilegios de la nobleza: http://es.wikipedia.org/wiki/Cortes_de_C%C3%A1diz
  8. Los antiguos privilegios de la nobleza: http://es.wikipedia.org/wiki/Privilegio#Privilegios_varios
  9. Grandeza de España: http://es.wikipedia.org/wiki/Grandeza_de_Espa%C3%B1a
  10. El reino de Redonda: http://www.javiermarias.es/REDONDIANA/EspecialPeriodicoCatalunya.html
  11. Los duques del reino de Redonda: http://www.javiermarias.es/REDONDIANA/DuquesdeRedonda.html