domingo, 15 de abril de 2012

La fórmula Mohawk, o como desmontar una huelga


Durante el primer tercio del siglo XX, muchas grandes empresas empezaron a contratar a grupos de matones que, armados con cachiporras, aparecían en las huelgas y manifestaciones sindicales y apaleaban a todos los participantes. A menudo también había tiros, y muchos sindicalistas en todo el mundo perdieron la vida, ya sea en medio de las manifestaciones o en algún callejón oscuro. En Barcelona, estas prácticas fueron tan habituales a principios de los años 20 que recibieron el nombre de pistolerismo. Pero fue un fenómeno global, muy extendido en todos los países industrializados.
Naturalmente, es una forma bastante efectiva de disolver manifestaciones y de disuadir a los trabajadores de hacer huelga, pero enseguida se dieron cuenta que no era muy eficiente a largo plazo. En primer lugar, algunos sindicatos y asociaciones anarquistas (como la CNT española) crearon sus propios grupos armados, que llegaron a asesinar al presidente del Gobierno Eduardo Dato en 1921 y a unos cuantos gobernadores civiles. En segundo lugar, la rabia que generaban estas unidades rompehuelgas y el hecho evidente de que estaban conchabados con la policía y el gobierno daba argumentos a los trabajadores para seguir manifestándose, e incluso ayudaba a convencer a algunos indecisos.
Pero entonces alguien tuvo una gran idea. Fue en 1937, durante una huelga del sector del acero en Johnstown, al oeste de Pensilvania. Si en vez de atacar al grueso de los manifestantes con porras y pistolas se atacaba a sus líderes con artículos y discursos, intentando poner en su contra al resto de trabajadores, se conseguiría terminar con las huelgas y manifestaciones y, encima, quedar como los buenos de la película. Es lo que se conoce como fórmula Mohawk.
El razonamiento es muy senzillo. "Nosotros", empresarios, banqueros, parados, trabajadores y amas de casa, tenemos interés en que las empresas funcionen bien, exista empleo, no haya disturbios y todo funcione. "Ellos", los sindicalistas, quieren problemas, provocan disturbios, viven de esto. Por lo tanto, debemos defender todos juntos "nuestros intereses", estar unidos, no caer en las provocaciones. Los huelguistas son subversivos, violentos, antidemocráticos, provocan alborotos, y de alguna forma la gente de bien debemos pararles los pies. El ejecutivo de un gran banco y la persona que le limpia la oficina tienen los mismos intereses, deben luchar juntos contra los antisistema.
Parece un argumento muy chapucero y fácil, pero si lo repites mucho y en todas partes (desde los medios de comunicación, desde las tribunas políticas, desde las aulas, etc.) acaba funcionando. ¡Y muy bien! Tanto, que hoy en día es la fórmula más utilizada para deshacer huelgas y manifestaciones, o como mínimo para evitar que un volumen importante de los ciudadanos participen en ellas, lo cual convierte a los que luchan por los derechos laborales y sociales en una minoría, en "grupitos de antisistemas".
Es muy interesante echar un vistazo a los titulares de los periódicos y a las declaraciones de ciertos políticos o de los representantes de la patronal durante los días previos y posteriores a una huelga. Unos días antes de la huelga general del 29 de marzo estuvimos coleccionando recortes de periódico con declaraciones al estilo Mohawk... y acumulamos algunos centenares. Si alguien tiene interés, basta con que pase unos minutos hojeando las hemerotecas de cualquier periódico. Encontrará desde artículos que hablan del enriquecimiento de los sindicalistas o del hecho que no les descuenten del sueldo el día de huelga, hasta argumentos que atacan las huelgas por las pérdidas económicas que representan (y que recaen en los trabajadores, naturalmente). Y es que, como dice Noam Chomsky, que ha escrito bastante sobre la fórmula Mohawk, "la propaganda es a la democracia lo que las cachiporras al estado totalitario".

Fuentes:


  1. Tres textos de Noam Chomsky sobre la fórmula Mohawk:
  1. El pistolerismo en Barcelona: http://es.wikipedia.org/wiki/Pistolerismo
  2. Eduardo Dato, presidente del gobierno asesinado por los anarquistas: http://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Dato

    
    
     

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