domingo, 28 de octubre de 2012

Los CIE: campos de concentración cerca de casa


En el año 1985 se aprobó en España una ley de extranjería en la que se contemplaba el internamiento de los extranjeros que no dispusieran de papeles en regla en algún tipo de centro que no tuviera carácter penitenciario. Con la ley en la mano, los detenidos podían pasar hasta 40 días en estos centros esperando el día de la expulsión del país.
En 1995, con la entrada en vigor de los acuerdos de Schengen, se construyeron por todo el continente una serie de Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). Aunque en el caso español dependen del Ministerio del Interior, no existe ningún tipo de información oficial sobre el nombre de CIE que hay en todo el Estado ni sobre cuántos detenidos pasan por ellos cada año. Según la campaña Stop CIES, llevada a cabo por la ONG SOS Racismo Catalunya y el Consell de la Joventut de Barcelona, en Europa hay 280 centros de detención de estos, 11 de los cuales en España. Ahora, con la nueva legislación los internos pueden pasar hasta 60 días en ellos.
Distintas organizaciones han denunciado que a menudo los detenidos son maltratados, hasta el punto que sólo en el CIE de Zona Franca, en Barcelona, ha habido cuatro internos muertos. El Ministerio del Interior ha atribuido las muertes a causas naturales (y, en un caso, al suicidio), pero no existe ninguna manera de comprobarlo. No hay control sobre la actividad policial dentro del centro, no hay memorias anuales, ni listado de personas retenidas, ni memoria económica ni ningún otro tipo de información pública. Básicamente, es un campo de concentración para personas que no han cometido ningún delito (no tener papeles no es un delito, es una falta administrativa) y en el cual no disponen de todos sus derechos.
A principios de 2012, algunas campañas a favor del cierre de estos centros vergonzosos aparecieron en los medios. El Síndic de Greuges (el defensor del pueblo en Catalunya) se presentó en el CIE de Zona Franca con unos cuantos periodistas dispuesto a inspeccionarlo pero no se les permitió entrar. Días más tarde, el Ministerio del Interior permitió a algunos periodistas entrar en el centro y empezó una pequeña campaña para limpiar la imagen de los CIE. El resultado es que, a partir de ahora, se llamarán CECE (Centros de Estancia Controlada de Extranjeros), que queda más fino. Pero el resto continúa igual y sigue sin haber ningún tipo de transparencia.
La información que nos llega a los ciudadanos sobre la existencia de los CIE y sobre lo que se hace en ellos es poca, pero no por eso dejamos de ser cómplices. Son campos de concentración y están a pocos quilómetros de nuestras casas.

Fuentes:
  1. Ley Orgánica 7/1985, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España: http://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1985-12767
  2. Acuerdos de Schengen: http://es.wikipedia.org/wiki/Acuerdo_de_Schengen
  3. Información del Ministerio de Interior sobre los CIE: http://www.interior.gob.es/extranjeria-28/regimen-general-189/centro-de-internamiento-de-extranjeros-208?locale=es
  4. Campaña Stop CIES de SOS Racisme y el Consell de la Joventut de Barcelona (en catalán): http://stopcies.wordpress.com/que-son-els-cies/
  5. Un joven muere en el CIE de Zona Franca (Barcelona): http://www.lavanguardia.com/sucesos/20120107/54243703743/inmigrante-centro-internamiento.html
  6. No tener papeles no es un delito, es una falta administrativa: http://www.papelesespana.com/documentacion/sin-papeles.html
  7. Los periodistas entran en el CIE de Zona Franca: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/26/barcelona/1335425279.html
  8. Cambian el nombre de los CIE: http://www.abc.es/20120612/espana/abci-cies-anteproyecto-novedades-201206112037.html
     
     
     
     

domingo, 21 de octubre de 2012

Un planeta vivo


Con más de cinco millones de miembros, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) es la mayor organización conservacionista del mundo.
Durante la primavera de 2012, cuando se filtró el accidente del rey Juan Carlos en Botsuana mientras cazaba elefantes, la ONG recibió muchas críticas por tener a un cazador habitual como presidente de honor de la sección española de una organización para la preservación de la vida salvaje. La presión fue tan fuerte que, en julio, una asamblea extraordinaria decidió retirar el título honorífico al rey con un 94% de socios a favor. Aún así, la organización había sufrido un golpe muy duro contra su imagen y algunos socios se dieron de baja.
El vínculo de WWF con las casas reales viene de lejos. Uno de los fundadores fue el príncipe consorte de los Países Bajos Bernardo de Lippe-Biestfeld, y el actual presidente es el príncipe Carlos de Inglaterra. Es una cuestión de proyección internacional y de asegurarse que sus actos y campañas no sólo aparecerán en las revistas sobre medioambiente sino que incluso serán portada en la prensa rosa, donde pueden llegar a mucha más gente. Un poco como lo que pasa con los embajadores de buena voluntad.
Pero más allá de este hecho más o menos discutido, la tarea de WWF es inmensa. Crean y gestionan áreas protegidas, llevan a cabo campañas para proteger especies, colaboran con comunidades indígenas para la conservación de sus territorios, etc. En total, tienen más de 1.200 proyectos en todo el mundo.
Además del trabajo de campo, también llevan a cabo una magnífica tarea de divulgación de los problemas ambientales de nuestro planeta. Son los autores, entre otros, de un informe llamado Planeta Vivo que analiza el estado del planeta y aporta un montón de datos y propuestas de futuro. Leerlo es una buena forma de ver como estamos y a qué problemas nos enfrentamos. Y, sobre todo, darse cuenta de que no podemos seguir como hasta ahora: o reducimos nuestro impacto sobre el medioambiente o tenemos un futuro bastante negro.
Algunos datos sacados del informe para animaros a leerlo:
  • La biodiversidad de la Tierra en los últimos 35 años ha disminuido un 30%.
  • Nuestro consumo actual de materias primas excede en un 50% la capacidad regeneradora del planeta. Vivimos en un solo planeta, pero consumimos uno y medio.
  • La deforestación y la degradación de los bosques son la causa del 20% de nuestras emisiones de CO2 a la atmósfera.
  • Sólo una tercera parte de los ríos de más de 1.000 km del planeta fluyen libremente, sin presas.
  • En los últimos 50 años, las capturas globales de peces marinos han aumentado cinco veces. Muchas especies están sobreexplotadas.
  • Las últimas décadas han sido más cálidas que cualquier otro período comparable de los últimos 400 años.

Fuentes:
  1. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF): http://es.wikipedia.org/wiki/Fondo_Mundial_para_la_Naturaleza
  2. WWF deja al rey Juan Carlos sin la presidencia de honor en España: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/07/21/actualidad/1342865223_298426.html
  3. Embajadores de buena voluntad: http://www.dandodatos.com/2011/07/embajadores-de-buena-voluntad.html
  4. Informe Planeta Vivo 2012: http://www.wwf.es/noticias/informes_y_publicaciones/informe_planeta_vivo_2012/
     
     
    
    
   

lunes, 15 de octubre de 2012

El precio de una caja de cereales

Fotografía original del Dr. Roy Winkelman extraída de ClippizETC


Los gigantes de la industria de la alimentación (Nestlé, Kellogg, Kraft, General Foods, etc.) son los que imponen las normas en el mercado de alimentos. Por un lado, deciden los precios que pagan a los agricultores por sus materias primas; por otro lado, aprietan a los minoristas para que favorezcan los productos de la empresa y recorten los propios márgenes. Incluso tienen el poder de decidir las campañas publicitarias de los supermercados.
Para entender quién corta el bacalao en el sector de la alimentación, lo mejor es ver qué porcentaje del precio de un producto se lleva cada uno de los que participan en el proceso de fabricación. Hemos usado datos de cómo se reparte el precio de un paquete de cereales para el desayuno, un alimento preparado relativamente común en muchos países.

El agricultor se lleva aproximadamente un 7% del precio final. En el caso de una caja grande de cereales de 3,50€, son 25 céntimos. Una minúscula parte de estos 25 céntimos son el beneficio; el resto, semillas, maquinaria, fertilizantes, arriendo de la tierra, etc.
El 73% del precio de la caja es para la empresa transformadora. De aquí, el 29% es el coste de la transformación y el embalaje y el 44% es el beneficio. Esta empresa es, de lejos, la que hace el negocio más redondo.
Por último, la tienda minorista se lleva cerca del 20%. Este promedio cambia según si se trata de una gran superficie, con un poder de negociación mucho mayor, o de una tienda de barrio. Aquí está incluido su beneficio.

El periodista Paul Roberts, especialista en el tema, lo resume así: «La posibilidad de lograr semejantes márgenes es la razón por la que las empresas alimentarias han optado ininterrumpidamente e inexorablemente por la transformación cada vez mayor de los alimentos: cuanto más se transforma la materia prima agrícola en un bien de consumo final, más puede cobrar la empresa a cambio. En 1950, cerca de la mitad del precio de venta al público de los alimentos se empleaba en pagar al agricultor o a cualquier otro productor de estas materias primas agrícolas y la otra mitad correspondía al valor añadido. En el año 2000 el porcentaje correspondiente al producto básico había caído por debajo del 20%. Así pues, aunque agricultores, ganaderos y otros productores ganan cada vez menos con sus productos, las empresas alimentarias pueden mantener sus propios ingresos aumentando sin interrupción el valor añadido.»

Fuentes:
  1. Los datos son del libro de John Connor The Food Manufacturing Industries: Structure, Strategies, Performance and Polices. Lexington Books. Pág. 66: http://trove.nla.gov.au/work/22263342?selectedversion=NBD3245057
  2. Las podéis encontrar citadas en el libro de Paul Roberts El hambre que viene. La crisis alimentaria y sus consecuencias. Ediciones B. Pág. 88: http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/25361/El_hambre_que_viene
    
    
   

martes, 9 de octubre de 2012

Masa crítica: 20 años reivindicando la bicicleta


Las bicicletas no interrumpimos el tráfico: somos tráfico. Con esta idea en la cabeza, el 25 de septiembre de 1992 unos cincuenta ciclistas de San Francisco (EEUU) salieron a pedalear por su ciudad reivindicando el uso de la bicicleta. Se les había ocurrido después de ver el documental The Return of the Scorcher de Ted White, en el que se contaba que en algunas ciudades chinas en las que las normas de circulación no se respetan demasiado los ciclistas se esperan en los semáforos hasta ser unos cuantos y poder cruzar las grandes avenidas como un solo vehículo.
En sociología se usa la expresión masa crítica para denominar la cantidad mínima de personas necesarias para que un fenómeno cualquiera tenga lugar. Es una idea sacada de la física y que este grupito de ciclistas de San Francisco adoptó para bautizar a su movimiento. La idea es sencilla: un montón de ciclistas quedan una vez al mes para pasear por la ciudad en bicicleta todos juntos. Sencillamente esto: no es una manifestación, ni se corta el tráfico, ni hay ninguna confrontación entre ciclistas y coches ni entre ciclistas y policía. Sencillamente, se quiere acostumbrar al resto de ciudadanos a la idea de que las bicicletas están aquí para quedarse y que tienen derecho al mismo respeto que el resto de vehículos. Es un acontecimiento festivo, pacífico y, a menudo, familiar.
El fenómeno explotó rápidamente. Al cabo de un año ya eran más de mil los ciclistas que participaban en las pedaleadas de San Francisco y actualmente tiene lugar en cerca de 400 ciudades de todo el mundo. Si quieres saber si en tu ciudad hay alguna, consúltalo en esta web.
El mes pasado hizo veinte años de la primera masa crítica, pero no hace tantos años que podemos hablar, realmente, de "masa crítica". Cada año participa más gente y cada vez hay más ciudadanos, ciclistas o no, que entienden que la bicicleta no es sólo un juguete para niños o un hobby de fin de semana sino que es un vehículo alternativo más saludable, más económico y más respetuoso con el medio ambiente que cualquier otro.
¡Pedalea cada día, celébralo una vez al mes!

Fuentes:
  1. El documental The Return of the Scorcher (en inglés): http://www.youtube.com/watch?v=gF-ddhcnT-s
  2. Qué significa "masa crítica": http://es.wikipedia.org/wiki/Masa_cr%C3%ADtica_%28sociodin%C3%A1mica%29
  3. ¿Dónde será la próxima?: http://criticalmass.wikia.com/wiki/List_of_rides
     
     
    
    

lunes, 1 de octubre de 2012

Restaurantes km0


En España cada año importamos 29.000 millones de kg de alimentos. Es decir, más de 700 kg anuales por habitante. Ante la salvajada medioambiental que esto supone, no hace mucho hablábamos en este blog de ciertos movimientos que están apareciendo en distintos puntos del planeta que apuestan por un retorno al consumo de proximidad. Se trata, en definitiva, de consumir aquellos productos que se cultivan o se fabrican cerca de casa, evitando así el impacto ambiental que supone su transporte y reduciendo los problemas derivados de tener agriculturas de monocultivo en los países del Tercer Mundo.
Este movimiento ha recibido muchos nombres: kilómetro cero (km0), dieta de los 100 kilómetros (o de las 100 millas), consumo local (local food), dieta baja en CO2 o Locavore son los más conocidos, pero hay más.
Como cualquier otro cambio en nuestros hábitos, la implantación del consumo local en nuestra vida cotidiana no es fácil y necesitará tiempo. Aunque hace años que se habla de ello, es un cambio que ha llevado a cabo muy poca gente. Pero poco a poco va aumentando la masa crítica de consumidores que tienen en cuenta estos valores al llenar la cesta de la compra.
Uno de los actores importantes para la implantación de este "nuevo" modelo de consumo (que no deja de ser el que tenían nuestros abuelos) son los restaurantes. En los últimos años un buen número de bares y restaurantes se han sumado a este movimiento y han hecho un trabajo importantísimo divulgando sus virtudes y poniendo de manifiesto que cualquier otro modelo es insostenible. Gracias a los restaurantes km0 los ciudadanos pueden darse cuenta que es posible hacer una cocina excelente (en variedad y calidad) sin necesidad de traer productos del otro lado del mundo. Desde bares de bocadillos hasta restaurantes con la cocina más sofisticada se han unido al consumo de proximidad.
Cuando escogemos un restaurante para ir a comer tenemos en cuenta una serie de factores: la calidad, el precio, la situación, el local, la amabilidad, la habilidad de los cocineros, etc. A partir de ahora, quizás podríamos añadir un nuevo factor a tener en cuenta: que usen productos de consumo local. Para ayudaros a escoger, podéis consultar alguna de estas webs o leer guías como esta, publicada en catalán por Pol·len, que incluye los 33 restaurantes que han recibido el galardón Slow Food en Catalunya. ¡Buen provecho!


Restaurantes km0:

Fuentes:
  1. Post de Dando datos sobre la importación de alimentos: http://www.dandodatos.com/2012/05/alimentos-del-mas-alla.html
  2. Post de Dando datos sobre el consumo de proximidad: http://www.dandodatos.com/2011/08/comida-sin-fronteras.html
  3. Guía A taula amb km0: http://www.pol-len.cat/products/a-taula-amb-km-0-guia-de-restaurants-km-0-de-catalunya-2012