domingo, 18 de noviembre de 2012

Comprar la ropa en el súper


Cada vez hay más gente que compra la ropa en las grandes superficies. Es más barata y te ahorras hacer más de un desplazamiento: la puedes comprar mientras llenas el carro de comida.
La comodidad y el precio han convertido las grandes superficies en un punto de venta de ropa y calzado cada vez más habitual. En 2005, las grandes superficies vendieron 54.000 millones de euros en ropa y calzado, un 6% de las ventas mundiales. Y cada año venden más.
Actualmente, la empresa más grande del mundo es un supermercado: Wall-Mart, el gigante de la venta al detalle de los Estados Unidos. Cada semana pasan 175 millones de clientes por sus supermercados. La segunda y tercera cadena de supermercados e hipermercados más importantes son la inglesa Tesco (con 30 millones de clientes semanales) y la francesa Carrefour (con 25 millones). Y, en cuarto y quinto lugar, tenemos dos cadenas alemanas de supermercados de descuento: Lidl y Aldi. Este tipo de supermercados, con precios todavía más bajos, son cada vez más populares (en parte gracias a la crisis) y el 2012 ya tenían una cuota de mercado del 20%.
La ropa que venden las grandes superficies no tiene demasiada calidad, como la mayor parte de sus productos. Pero es tan barata que, a muchos consumidores, les compensa. Y si se estropea muy rápido, se tira y se compra ropa nueva.
Pero estos precios tan bajos tienen truco, naturalmente. La Campaña Ropa Limpia, una red mundial de ONG, sindicatos y asociaciones de consumidores que luchan para mejorar las condiciones laborales en la industria textil y minimizar su impacto sobre el medioambiente, ha editado un informe sobre la ropa que se vende en este tipo de establecimientos.
Las conclusiones del informe son claras: las condiciones de trabajo en las empresas que fabrican estos productos son muy precarias, y lo son porque los supermercados las presionan para aceptar precios imposibles de tan bajos. Para poder entregar los pedidos, los fabricantes (situados siempre en países pobres y con leyes laborales insuficientes o inexistentes) pagan salarios de miseria, no tienen ningún tipo de seguridad laboral y se deshacen de los productos químicos usados vertiéndolos directamente al medioambiente.
Para poner un ejemplo: en 2006 la proporción de factorías proveedoras de Wall-Mart que presentaban un "riesgo medio" o un "riesgo alto" de violación de los estándares laborales era del 91%. Y eso teniendo en cuenta que esos estándares ya son muy bajos de por sí: en la mayoría de países productores de ropa, el salario mínimo del sector se sitúa cerca del 50% de lo que se considera que debería ser un salario suficiente para vivir. En Bangalore (India), por ejemplo, se calculó que la cantidad necesaria para cubrir las necesidades básicas de una familia media era de 80 euros, pero la inmensa mayoría de trabajadores de la zona cobran una media de 42 euros. En Sri Lanka, sólo un 43,9% de los trabajadores cobran un salario igual o superior al mínimo establecido por la ley del país.
Además, muchas de estas empresas no permiten sindicarse a sus trabajadores, y les ofrecen únicamente contratos precarios y de corta duración.
Y no sólo los productores lo pasan mal: los que venden los productos en el supermercado también tienen unas condiciones muy malas. Wall-Mart, que tiene dos millones de trabajadores sólo en distribución y venta (sin contar la fabricación de productos), fija un máximo de 72 horas semanales, no tiene salario mínimo y las condiciones de trabajo empeoran cada día.
Con estas condiciones, se entiende perfectamente que las grandes superficies puedan tener estos precios. ¿Pero vale la pena?
Un par de datos para acabar de entender lo que significa comprar la ropa en un supermercado. Por el hecho de traer sus productos de más lejos, un supermercado produce tres veces más emisiones de CO2 por metro cuadrado que una tienda de barrio. Y, de media, la apertura de una gran superficie supone la pérdida de 276 puestos de trabajo y el cierre de pequeños comercios en un radio de 12 km.

Fuentes:
  1. Campaña Ropa Limpia: http://www.ropalimpia.org/es/
  2. Los datos para este artículo los hemos sacado del informe Pasen por caja. Las grandes superficies y las condiciones laborales de la industria de la confección, elaborado por la Campaña Ropa Limpia: http://www.setem.cat/pdf/pasen_por_cajacast.pdf
    
    
    

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